A veces, cuando vemos las noticias o leemos el
períodico, se dice..."ha sido encontrada una tumba que tiene 4500
años"...y entonces pensamos..." ¿4500 años?...¿Cómo pueden saber
eso?". Otras veces, la noticia dice..."los huesos han sido datados
por carbono 14"...y entonces la confusión es aún mayor...."¿que será
el carbono 14?"
Pues bien, existen dos maneras de datar para las cronologías más recientes
de la prehistoria (Neolítico, Calcolítico y edad del Bronce). El primer método
es el llamado "relativo" y se asocia a unos materiales arqueológicos
(cerámica normalmente) de la que se conoce perfectamente su localización en el
eje temporal que manejan los arqueólogos. Para que nos hagamos una idea, sabemos
que los diferentes tipos de envase de Coca-Cola se pueden corresponder con los
años 50, 60 o 90 dependiendo de la forma de la botella o de la forma de las
letras por ejemplo. Pues en arqueología también conocemos de qué época es
cierto tipo de cerámica. Por ejemplo, cuando aparece cerámica con decoración
cardial en una tumba o el nivel de una cueva, sabemos que éste pertenece al
Neolítico antiguo (consultar la entrada anterior, del día 07/01/2015).
El segundo método de datación es el "absoluto". En él se utilizan
técnicas complejas realizadas por físicos y químicos, en laboratorios
especializados. El sistema más utilizado es el famoso carbono 14. Y aunque
pueda parecer complicado...es más sencillo de lo que pensamos. En este método
sólo se puede intentar conocer la edad de elementos que estuvieron vivos, como
por ejemplo el hueso de un animal o persona, el carbón de madera (no mineral) o
una semilla por ejemplo. Lamentablemente no podemos utilizar este método para
datar una piedra o una pintura, para eso hay otros sistemas mucho más complejos
que no trataremos aquí.
A finales de la década de 1940, un científico llamado Willard Libby
descubrió que los materiales que estuvieron vivos perdían un elemento de su
estructura (el isótopo carbono 14) de manera constante, la misma cantidad cada
año después de su muerte. Él entendió que si, por ejemplo, un hueso tenía una
cantidad de 100 isótopos de carbono 14 justo en el momento de morir, si contaba
hacia atrás qué parte de este isótopo había perdido, podría saber qué edad
tenía ese elemento. Los laboratorios actuales, mucho más rápidos y modernos que
entonces, lo que hacen es calcular cuanta cantidad conservan de este isótopo
para conocer qué edad tiene el hueso o carbón vegetal que han recibido para
datar.
![]() |
| Cómo se forma el carbono a partir de los seres vivos (Wikipedia Imagen CC) |
En una excavación arqueológica, los arqueólogos deciden qué muestra de
materia orgánica les gustaría datar, para conocer mejor el nivel que se ha
documentado y poder contextualizarlo asignándolo a un periodo concreto de la
prehistoria.
Por desgracia, el carbono 14 no es perfecto. Funciona muy bien durante
parte del Paleolítico, la prehistoria reciente (Neolítico, Calcolítico y edad
del Bronce) y épocas más recientes. Sin embargo, no sirve para remontarse
muchos más años. Todo el carbono 14 acostumbra a perderse en un límite de 40.000-50.000
años y ya no sirve para datar. A partir de estas cronologías hay que utilizar
otro tipo de técnicas...pero ya hablaremos de eso otro día.

No hay comentarios:
Publicar un comentario